viernes, 14 de enero de 2011

Hawking, en el centro de la polémica




Su último libro vuelve a abrir la heridas de la vieja disputa entre Ciencia y Religión


03/09/2010



El último libro de Stephen Hawking «The grand design», cuyo avance se ha publicado estos días en The Times, parece haber reabierto las nunca del todo bien cicatrizadas heridas de la vieja disputa entre Ciencia y Religión. La pregunta fundamental sigue siendo la misma: ¿Es Dios necesario para explicar el mundo en que vivimos? Las respuestas, sin embargo, según el punto de vista desde el que se aborden, pueden ser, y son, completamente diferentes.


Para Hawking, sencillamente, Dios no tiene lugar alguno en las actuales teorías científicas sobre la creación del universo. Los avances conseguidos en Física, dice el científico, bastan para explicar, por sí mismos, el origen y la naturaleza de nuestro universo, sin necesidad de recurrir a ninguna clase de intervención divina.
Y no es que el físico británico niegue la existencia de Dios, cosa que no ha hecho nunca directamente, sino que se limita a afirmar que su intervención no es necesaria para explicar la existencia del mundo y de todo cuanto le rodea. Una idea que puede parecer, pero que no es, contradictoria. Por lo menos desde el punto de vista científico.
Pero veamos. ¿Está la mano de Dios detrás de cada fenómeno natural, manejando los hilos a su antojo en cada momento? Decir que sí equivale a afirmar que es Dios en persona quien decide si va a llover o no, si habrá un huracán o si, por ejemplo, un volcán va a entrar o no en erupción.
Afortunadamente, los tiempos en que la mano divina se buscaba detrás de cada rayo, nube, sequía o terremoto quedan ya muy lejos. La Ciencia, paso a paso, ha ido explicando cómo y por qué se producen los distintos fenómenos naturales, sean o no beneficiosos para el hombre, desvelando las leyes que subyacen en cada caso para producir los efectos que observamos.




Dios no aparece en ninguna teoría
Pero la Ciencia, hoy, no se limita a eso. Muy al contrario, los avances del último siglo la han llevado hasta la mismísima frontera del conocimiento y la comprensión humanas, desde lo más grande a lo más pequeño. La Física por un lado y la Cosmología por otro han llegado tan lejos que están al borde mismo de explicar cómo surgió y se desarrolló el universo en que vivimos. Y resulta que Dios, en esas teorías, no aparece por ninguna parte.
Ese es precisamente el terreno en que se mueve Stephen Hawking, uno de los físicos teóricos más brillantes de nuestro tiempo. Hace casi tres décadas, Hawking en persona creía (y así lo declaró a este periodista en una entrevista publicada en ABC), que para el año 2000 la Física dejaría de existir como Ciencia, ya que no le quedaría nada por explicar.
Hoy, en 2010, el físico ha cambiado de opinión al respecto y reconoce que, al final, es posible que no exista una teoría del todo, un cuerpo teórico unificado que sirva, por si solo, para dar cuenta de todos los fenómenos de la Naturaleza. A medida que el conocimiento avanza, esa «teoría total» ha dejado de ser tan necesaria como se pensaba en los años 80. De hecho, opina Hawking en su nuevo libro, es perfectamente posible explicarlo todo sin necesidad de ese cuerpo teórico global.




La Ciencia ha arrinconado a Dios
Pero, ¿Y Dios? ¿Cómo encaja exactamente la figura de un Creador en un Universo que parece explicarse a sí mismo en virtud de una serie de leyes inmutables? A lo largo de la Historia, y a base de conocimientos cada vez más abundantes y precisos, la figura de un Dios que está detrás de todas las cosas ha ido cediendo terreno. La Ciencia, opina Hawking, ha ido «arrinconando» a Dios, encontrando una explicación concreta para cada uno de los fenómenos naturales que nos rodean, desde el nacimiento de una estrella a la formación de una tormenta.
Una línea de razonamiento que mantiene desde siempre y que es, precisamente, la que le ha llevado a concluir que no se necesita la intervención de Dios para explicar la existencia y el devenir del universo que concemos.
Es importante subrayar, en contra de lo publicado estos días por numerosos medios de comunicación, que el físico británico no ha tenido nunca otra opinión diferente a ésta. Cuando Hawking escribió, como colofón a su «Breve historia del tiempo» que «si descubrimos una teoría del todo comprenderemos la mente de Dios» se refería a Él como a una metáfora, y no de forma literal. Corría el año 1988 y por aquél entonces la búsqueda de la teoría del todo estaba en pleno apogeo.
También Einstein, que no era precisamente religioso, recurrió al Creador en la célebre frase de «Dios no juega a los dados», pero lo hizo para rebelarse contra el caos que la entonces incipiente Física cuántica inyectaba en un universo que hasta ese momento se creía perfectamente ordenado y previsible.
Las ideas de Stephen Hawking a este respecto, pues, no han cambiado en absoluto. De hecho, en aquella misma entrevista publicada en ABC hace más de veinte años, el científico ya decía que la figura de un Creador no se necesita para explicar el universo en que vivimos. Para eso ya bastan las leyes de la Física.
Siempre podemos pensar, decía (y sigue diciendo) Hawking, que Dios podría ser el autor de esas mismas leyes que hicieron posible todo lo demás, pero entonces estaríamos hablando de un Dios muy lejano y apartado del hombre, que se limitó a escribir las reglas básicas a partir de las cuales surgió y pudo desarrollarse todo lo que existe. Si lo pensamos bien, eso equivale a decir que, desde que nació el universo, hace 13.700 millones de años, Dios no ha vuelto a tener ninguna intervención en su devenir, ya que todo lo que sucedió después del Big Bang se puede explicar en virtud de esas mismas leyes creadas por Él.
No es cierto, pues, que Stephen Hawking haya cambiado de idea con respecto a la existencia de Dios. Sigue pensando y diciendo las mismas cosas que decía y pensaba hace varias décadas. Sí que es cierto, sin embargo, que hace ya diez años largos que el físico británico publicó su último best seller, del que por cierto consiguió vender más de seis millones de copias en todo el mundo.
En los últimos meses, la figura de Stephen Hawking ha aparecido varias veces en los medios de todo el planeta por sus declaraciones, en un caso, sobre la peligrosidad de un eventual encuentro con una hipotética inteligencia extraterrestre; y por su convicción, en otro, de que la única posibilidad de supervivencia del hombre es abandonar nuestro planeta, moribundo, y salir a conquistar las estrellas.
Parecería, pues, que de alguna forma, y a punto de salir su nuevo libro, resulta muy conveniente que la figura de Stephen Hawking rellene periódicamente las páginas de los periódicos del mundo. ¿Por qué si no se iba a generar justo ahora una polémica sobre unas ideas que no han cambiado un ápice en las últimas dos décadas?




En resumen: Hawking, que se mueve en las fronteras mismas del conocimiento, es y ha sido hasta ahora perfectamente coherente con sus ideas y sus convicciones. Y sus opiniones sobre la necesidad o no de un Creador para explicar la realidad en que vivimos no han cambiado en absoluto. Por eso, jugar ahora con un supuesto «cambio de actitud» del científico con respecto de lo religioso con la intención de generar ruido y publicidad para su nuevo libro supone un flaco favor para la Ciencia y también para el propio Hawking, que a pesar de sus numerosas apariciones públicas y su sentido del humor dista mucho de ser un simple fenómeno mediático.
Se trata, no lo olvidemos, de uno de los científicos más brillantes y prolijos de los últimos cien años, y sus trabajos han contribuido enormemente a nuestra comprensión profunda del universo en el que nos ha tocado vivir. Sus aportaciones han creado escuela y algunas de ellas ocupan por derecho propio un lugar destacado entre las mejores páginas de la historia de la Ciencia.
Esa es la imagen de Stephen Hawking que debe perdurar y servir de ejemplo a las futuras generaciones de científicos y de amantes del conocimiento. Y no la de un personaje superficial siempre en busca de la polémica y cuyas convicciones más profundas están al albur de los intereses materiales de cada momento.







tomado de www.abc.es



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Dios es Eterno, El vive en la eternidad. Todo lo creó, por medio del poder de Su palabra, para Su Hijo Jesucristo, quien es la misma imagen de Su sustancia.
(Hebreos 1.1-3)

Dios creó el tiempo(Génesis 1.5), espacio y las leyes que rigen la naturaleza. El todo lo controla. El todo lo sustenta. El es Todopoderoso. Su poder es infinito. ¿Como podríamos comprender a Dios por medio de nuestras mentes finitas?



La verdad se halla en la Biblia, la cual es la Palabra de Dios, que ha sido inspirada por el Espíritu Santo. Todo lo que tenemos que saber se encuentra allí. Y lo que no está escrito es porque Dios en su sabiduría no quiere que sepamos(Deut 29.29a). Es por eso, que el científico
no-creacionista jamás va a descubrir nada nuevo, ni nada que sacie su mente atea, porque Dios no permitirá que se conozca más de lo que El permita descubrir.


Entonces podríamos preguntarnos ¿Para qué sirve la ciencia? Para confirmar Su Palabra. Lo que dice es VERDAD.


Por Vale


"Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley."



Deut 29.29


Dios nos quita el velo, nos revela a nosotros, Sus hijos, quienes fuimos salvos por su gracia a través del sacrificio del Santo, Fiel y Verdadero, el cual es Jesucristo. Lo secreto le pertenece a Nuestro Padre. Por eso es que los cristianos descansamos en Sus promesas porque conocemos a Dios y vivimos en Su presencia. Su Santo Espíritu mora en nosotros.


Quiero compartir unos versículos del capítulo 12 del libro de Job que proclaman el poder y la sabiduría de Dios:

9 ¿Qué cosa de todas estas no entiende Que la mano de Jehová la hizo?
10 En su mano está el alma de todo viviente, Y el hálito de todo el género humano.
11 Ciertamente el oído distingue las palabras, Y el paladar gusta las viandas.
12 En los ancianos está la ciencia, Y en la larga edad la inteligencia.
13 Con Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia.
14 Si él derriba, no hay quien edifique; Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
15 Si él detiene las aguas, todo se seca; Si las envía, destruyen la tierra.
16 Con él está el poder y la sabiduría; Suyo es el que yerra, y el que hace errar.
17 El hace andar despojados de consejo a los consejeros, Y entontece a los jueces.
18 El rompe las cadenas de los tiranos, Y les ata una soga a sus lomos.
19 El lleva despojados a los príncipes, Y trastorna a los poderosos.
20 Priva del habla a los que dicen verdad, Y quita a los ancianos el consejo.
21 El derrama menosprecio sobre los príncipes, Y desata el cinto de los fuertes.
22 El descubre las profundidades de las tinieblas, Y saca a luz la sombra de muerte.
23 El multiplica las naciones, y él las destruye; Esparce a las naciones, y las vuelve a reunir.
24 El quita el entendimiento a los jefes del pueblo de la tierra, Y los hace vagar como por un yermo sin camino.
25 Van a tientas, como en tinieblas y sin luz, Y los hace errar como borrachos.


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"Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén"
Romanos 11.36





"Cree en Jesús y busca su perdón para tener comunión con Dios"

3 comentarios:

  1. In "The Grand Design" Hawking says that we are somewhat like goldfish in a curved fishbowl. Our perceptions are limited and warped by the kind of lenses we see through, “the interpretive structure of our human brains.” Albert Einstein rejected this subjective approach, common to much of quantum mechanics, but did admit that our view of reality is distorted.

    Einstein’s Special Theory of Relativity has the surprising consequences that “the same event, when viewed from inertial systems in motion with respect to each other, will seem to occur at different times, bodies will measure out at different lengths, and clocks will run at different speeds.” Light does travel in a curve, due to the gravity of matter, thereby distorting views from each perspective in this Universe. Similarly, mystics’ experience in divine oneness, which might be considered the same "eternal" event, viewed from various historical, cultural and personal perspectives, have occurred with different frequencies, degrees of realization and durations. This might help to explain the diversity in the expressions or reports of that spiritual awareness. What is seen is the same; it is the "seeing" which differs.

    In some sciences, all existence is described as matter or energy. In some of mysticism, only consciousness exists. Dark matter is 25%, and dark energy about 70%, of the critical density of this Universe. Divine essence, also not visible, emanates and sustains universal matter (mass/energy: visible/dark) and cosmic consciousness (f(x) raised to its greatest power). During suprarational consciousness, and beyond, mystics share in that essence to varying extents. [quoted from my e-book on comparative mysticism]

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  2. I´m glad that you´ve comented in my blog. You´re welcome. Once again, science confirmed the Word of God (Bible). In this case with your studies. Isn´t more easy read the bible before studying so much? i don´t judge you(i respect your efforts and works), i understand you, because once upon a time ago(a year ago) i lived in "the world" (human wizdom).
    I will tell you why bible confirmed it.Certainly God is in the collective conscience, he says that in Romanos 1.18-23: ("18 The wrath of God is being revealed from heaven against all the godlessness and wickedness of people, who suppress the truth by their wickedness, 19 since what may be known about God is plain to them, because God has made it plain to them. 20 For since the creation of the world God’s invisible qualities—his eternal power and divine nature—have been clearly seen, being understood from what has been made, so that people are without excuse.
    21 For although they knew God, they neither glorified him as God nor gave thanks to him, but their thinking became futile and their foolish hearts were darkened. 22 Although they claimed to be wise, they became fools 23 and exchanged the glory of the immortal God for images made to look like a mortal human being and birds and animals and reptiles.")

    Mr. Krumpos: christians we aren´t "mystics", we know the Alive and Real God. We aren´t religious people, we have a personal relationship with Jesus, He is our Savoir.

    What does He saves us of? He saves us of HELL, of eternal condenation. There is a Heaven and a Hell, yes Mr. Krumpos. In this life we must decide where we will live in the eternity. Isn´t an important decision?

    The only way is Jesus, you must to ask him forgiveness of your sins with a humble heart and he won´t reject because He has compassion of sinners. God is Holy, He hates sin but He love sinners. He will forgive you if you´re really repented. The important thing is that you must believe in Jesus,that He is a really person, that He is the Son of God, that He came to Earth in the shape of man to SAVE us. He died in a cross, and in that cross he received the ire of God that we deserved, and in the third day He resucited and go back to the skies. If you believe, you´ll received the Holy Spirit and the peace of God will flood your heart(it means justified).

    Can i ask you a thing Mr. Krumpos?
    have you ever read the bible?specifically the Gospels? if you haven´t, i challenge you to do it. Romans will be great too. And then we could talk again.

    Are you atheist?If you´re i recommend you to listen the testimony of C.S.LEWIS (the writer of chronicles of Narnia, he was atheist).


    "I am the gate; whoever enters through me will be saved.They will come in and go out, and find pasture." JESUS in john 10.9

    (There is no other way, or religion, or philosophy that can save us, ONLY THE SON OF GOD WHICH IS JESUSCHRIST.)

    and also says:

    "...I am the way and the truth and the life. No one comes to the Father except through me."John 14.6
    (The only way to God is Jesus.)

    I will pray for your salvation, Mr. Krumpos. Nice to meet you, you´re welcome whenever you want! =)

    Miss Valeria

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  3. Miss Valeria,

    I was raised as a Christian (Congregationalist), was baptized, attended Sunday School, was confirmed, and sang in the church choir. Not once was mysticism mentioned. Some of the most prominent mystics have been Christians.

    There are 23 quotations of Christian mystics in my e-book. One of my favorites is by St. John of the Cross (Juan de la Cruz): “The soul lives by that which it loves rather than in the body which it animates. For it has not its life in the body, but rather gives it to the body and lives in that which it loves.”

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