lunes, 17 de enero de 2011

¿Quien es nuestro prójimo?



"Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26 El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 10:35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo."
Lucas 10.25-37


El mayor mandamiento es amar a Dios con todo nuestro ser, seguido de amar a nuestro prójimo. En la parábola, Jesús, explica claramente a quién debemos amar como a nosotros mismos.


Si tomamos la posición del hombre que fue golpeado por los ladrones, vamos a amar a aquella persona que es amable con nosotros, que nos ayudó cuando estábamos en apuros, que nos puso un hombro para que lloremos, que curó nuestras heridas, que nos apoyó cuando otros se burlaban de nosotros o nos acusaban injustamente; que hizo éstas cosas a cambio de nada, por misericordia. Si alguna vez hubieron personas que hicieron algunas de éstas cosas por nosotros en nuestra vida, podemos llamarle prójimo. Si miro hacia atrás puedo contar con los dedos de una mano a aquellas personas que fueron buenas conmigo, pero ahora, desde que tengo al Señor Jesucristo estoy rodeada de hermanos maravillosos que siempre están preocupados por mi bienestar, que me acompañan, me aconsejan, no me juzgan, que oran por mi. Eso es lo que hace Dios, unir a la familia de la fe, porque todos llevamos la sangre real de Jesucristo, somos Su linaje escogido para salvación. Gracias Señor por tu gran amor con que me haz amado desde siempre!Gracias porque tu salvación es invaluable, vale más que el oro fino y la plata, tu llenas mi vida de bendiciones que el mundo desconoce!Gracias por estar siempre conmigo!


Si prestan atención, Jesús va más allá con ésta parábola. El le dice al hombre: "Ve, y haz tu lo mismo." (vs 37) Con ésto no le quiso decir que se deje golpear por ladrones para que venga alguien a socorrerlo y darse cuenta quien es su prójimo para así amarlo. No, Jesús le dice que actúe igual que el samaritano, es decir, que tenga misericordia de las personas.


La palabra misericordia significa: "compasión que nos impulsa a ayudar o a perdonar". Es muy fuerte el significado de esta palabra. Quizás ayudar nos resulte más fácil pero el perdonar cuesta la mayoría de las veces. Dios, en su perfecto amor, nos manda a amar por sobre todas las cosas.

Podríamos sintetizar que debemos amar a todos siendo misericordiosos. Amar a quienes necesitan ayuda, amar a quienes nos maltratan (de que manera?haciendo misericordia: perdonándolos)


Dios tuvo misericordia de nosotros cuando nos perdonó los pecados, quienes somos nosotros para no perdonar a los que nos ofenden? Oremos por aquellas personas, de duro corazón, que no nos hacen la vida fácil, oremos para que Dios en su misericordia, ponga gracia en ellos y el Señor Jesucristo los salve. Mirémoslos como lo que son: pecadores llenos de enojo, tristeza, dolor, tormento, que viven en oscuridad apartados de la luz que incluso desconocen su estado de condenación en el que se hallan.


Seamos amables para con todos (Santiago 1.22) porque eso agrada al Señor.

Por Vale


1 comentario:

  1. Las dos relaciones y los dos mandamientos más importantes son amar a Dios y a nuestro prójimo, como dijo Jesús. Toda la ley y los profetas se basan en estos dos mandamientos:

    http://www.jariiivanainen.net/elabismofuecruzado.html

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