sábado, 5 de noviembre de 2011

De Saulo a Pablo, un testimonio del Poder Salvador de Dios

Lectura: Hechos 26
Pablo da testimonio al Rey Agripa

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Voy a dividir en tres partes, la vida de Pablo:


  1. Saulo, el viejo hombre
  2. Pablo, un hombre nuevo: el llamado irresistible de Jesucristo
  3. Pablo, su conversión: obedece predicando el evangelio de Jesucristo
1. Saulo, el viejo hombre


" 9 Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret;10 lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.11 Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras."


Este hombre sanguinario era el apóstol Pablo antes de conocer la Salvación que ofrece Jesucristo, antes de conocerle a El. Quienes hemos oído el llamado del Señor y le hemos recibido como nuestro Salvador, también éramos personas horrendas como Pablo. Todos en cierta manera aborrecíamos a Dios, ninguno de nosotros se acercaba a El por voluntad propia, porque amábamos vivir en nuestros pecados, no queríamos ir a la luz por nuestra propia cuenta, estábamos muy cómodos satisfaciendo nuestras lujurias, adulterios, fornicaciones, envidias, egoísmos, autocompasión, egocentrismo, borracheras, enojos, griterías, y demás cosas vergonzosas que hacíamos en secreto, que solo Dios podía ver. Vivíamos según nuestras conveniencias, según nuestras propias justicias. Así de horrendo era nuestro hombre viejo. Nuestro hombre pecador.


"9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios."1Corintios 6


2. Pablo, un hombre nuevo: el llamado irresistible de Jesucristo


"12 Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes,13 cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío,18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados."


El apóstol cuenta en el v. 12 que "ocupado en esto" iba a Damasco. Es decir iba ocupado en lo que relata en los vs. 9 al 11, en perseguir a los santos y en blasfemar el nombre de Jesucristo. Ocupado en su maldad, en su pecado, es que se le manifiesta el Señor Jesucristo en forma de luz que lo enceguece y lo llama dos veces: Saulo, Saulo, ¿porqué me persigues?. Acá me gustaría comentar que el nombre Saulo viene del hebreo y se pronuncia Shaúl. Saúl, en el antiguo testamento, era quien perseguía a David (del linaje de Jesús) para matarlo. Creo que de alguna manera el Señor Jesucristo hace una comparación con esta antigua persecución(1Samuel 21).
Ahora veamos como responde al llamado del Señor:
* Pablo le pregunta quién es, lo cual demuestra que no conocía a Dios, a quien estaba persiguiendo.
* El Señor le da la orden de levantarse, porque al verlo se había postrado ante Su Majestad.
* El Señor lo pone de ministro y testigo de las cosas que ha visto y además volverá a aparecerse a él
* El Señor promete librarlo del pueblo judío y de los gentiles. Pablo era de descendencia judía pero tenía la ciudadanía romana.
* Lo envía a ellos para(v. 18):
  1. Abrirle los ojos.
  2. Que se conviertan de las tinieblas a la luz, de la potestad de Satanás a Dios.
  3. Que reciban el perdón de pecados por la fe en Jesucristo y herencia entre los santificados
En Hechos 22.6-16, Lucas relata la conversión de Pablo un poco más extendida. El Señor lo envía a Damasco y allí el apóstol se encuentra con Ananías un varón piadoso que le devuelve la vista, porque había quedado con una ceguera temporal en el encuentro con el Señor Jesucristo, Su Maravillosa Luz lo había encandilado. Le cuenta que Dios lo había escogido para que conozca Su Voluntad y vea al Justo(Jesucristo) y oiga la voz de Su Boca, porque sería Su testigo: Testigo de Jesucristo, no de Jehová. Luego le dice: "Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre" Es imprescindible invocar al Señor Jesucristo para que nos salve: "Con el corazón se cree para justicia pero con la boca se confiesa para salvación"


Como podemos observar en el testimonio de Pablo, él estaba viviendo en pecado, obrando mal ante los ojos de nuestro Dios Santo. El Señor se le presenta y le empieza a dar órdenes, encomienda a Pablo para que predique a las personas la Salvación que es ser perdonados por Dios por la fe en Jesucristo.
Pablo vió a Jesucristo por primera vez en su vida. Así nos sucede a los redimidos por la Sangre de Cristo. Quizás toda nuestra vida habíamos oído del evangelio, pero hay un momento en nuestras vidas, en que Jesucristo se nos revela, se manifiesta a nuestra vida y en forma de luz resplandece en nuestros corazones. Le vemos a El por primera vez, vemos Su Sacrificio, Su Muerte y Resurrección, oímos Su Voz y al igual que Pablo nos atrae a El y no podemos decirle que no al Rey de Reyes y Señor de Señores. La Salvación es Absolutamente Suya, por Su Gracia, porque nos escogió para hacer un pueblo suyo. Entonces dejamos de vivir en pecado, ya sean pecados externos o internos, empezamos a tener discernimiento, nos enamoramos y adoramos a nuestro Precioso Salvador que nos abrió los ojos y extendió Sus Manos para librarnos de la potestad del diablo. Nos sella con el Espíritu Santo, y es un sello inquebrantable que nos convierte en pertenencia Suya, nadie podrá jamás quitarnos de Sus Manos, somos de Su Propiedad porque pagó con Su Vida, nuestra vida. Pasamos de ser como Saulo a ser como Pablo, El nos hace nueva criatura, somos un nuevo hombre.


"Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios."1Corintios 6.11


3. Pablo, su conversión: obedece predicando el evangelio de Jesucristo


"19 Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,20 sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.21 Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron matarme.22 Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder:
23 Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles."


* Pablo obedece al Señor Jesucristo(v. 19)
* Anuncia en Damasco, Jerusalén, en toda la tierra de Judea y a los gentiles que se arrepientan de sus pecados y se conviertan a Dios haciendo obras dignas de arrepentimiento(v. 20)
* Entregó su vida al Evangelio, obedeciendo la voluntad de Dios (v. 21-22)
* ¿Qué predicaba? NADA FUERA DE LAS COSAS QUE LOS PROFETA Y MOISÉS DIJERON QUE HABÍAN DE SUCEDER: "Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles"(v. 23). Predicaba lo que recibió directamente del Señor Jesucristo. 


Queridos hermanos, seamos fieles a nuestro Señor y prediquemos lo que el Señor nos ha enseñado: que se arrepientan de sus pecados y crean en que Jesucristo murió, fue sepultado y resucitó al tercer día de entre los muertos. Llevemos a las personas a esa cruz maravillosa, donde Dios en esa Obra de Amor incomprensible, dió a Su Hijo en sacrificio por nuestra maldad para librarnos del castigo eterno y darnos una vida bendecida aquí y en la eternidad por la Presencia Divina del Fiel y Verdadero, el que Vive por los siglos de los siglos en Luz Inaccesible. Si aún no conoces al Señor Jesucristo, clama para que te salve, pide perdón por tus pecados, El no puede rechazar a un corazón contrito y humillado, aquel que oye Su Voz es de El. Entregate hoy a Jesucristo, pide que sea Tu Salvador y cobíjate al abrigo del Dios OMNIPOTENTE.


"1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;" 1Corintios 15

Que el Señor los bendiga, guarde y guíe =)


Por Vale

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