jueves, 17 de mayo de 2012

Fe para dar sanidad y Fe para recibirla

Queridos hermanos Dios nunca ha dejado de obrar en Su Pueblo, Su Poder ha demostrado a través de pequeños y grandes milagros. Esto lo vemos en toda la biblia y también a lo largo de la historia de la Iglesia incluyendo en nuestros días. Dios ha dejado dones de sanidades a la Iglesia, a los creyentes; por medio de imposición de manos (según la medida de fe) y a través de la oración (Santiago 5.14-15). El ingrediente esencial para ser instrumento dador de sanidad en las manos del Señor Jesucristo, es la FE; pero a su vez, también se necesita de la FE del enfermo para que este reciba de esa sanidad. Quiero hacer incapie en esto. NO HAY SANIDAD si no hay fe en las dos partes: en el enfermo y en el sanador. Esto queda claro en todos los evangelios cuando vemos al Señor sanando todo tipo de enfermedades. También los apóstoles del Señor y diáconos como Esteban y Felipe (Hechos 6) tenían este poder de sanar porque Su FE era inquebrantable y la de sus receptores. Los invito a leer sobre la hija de Jairo y la mujer que tocó el manto de Jesús: 
"21 Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. 22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, 23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. 24 Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. 25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? 31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote. 35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? 36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo. 38 Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. 39 Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. 40 Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña. 41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. 42 Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. 43 Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer"

Es maravilloso leer sobre el Poder de Dios y la Sanidad que trae Su Presencia a la vida de las personas. Tenemos aquí dos situaciones:

* La mujer enferma de flujo de sangre que hacía 12 años había sido tratado con todo tipo de médicos y medicamentos, sin obtener más que pérdida de dinero y desilusiones.
* Jairo, un padre desesperado porque su hija de 12 años estaba agonizando, a punto de morir.

Observemos que:

Ambos reconocen que el Señor era Todopoderoso para sanar. Sabían que allí tendrían una respuesta positiva, que pedirían y El les concedería. Reconocían a Jesús como el Hijo de Dios. Jesús nos dice: "El que a mi viene yo no le echo fuera". No busquen "curanderos" porque Dios es el único que puede traer salvación y sanidad a tu vida.
Jesús le dice a la mujer: "Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz y queda sana de tu azote." El Señor vino a la tierra a salvar las almas de los hombres, a llevar a muchos hijos al Reino de Su Padre, por eso si nos detenemos en cada sanación que El hace, las personas le recibían como Salvador (tu fe te ha hecho salva, ve en paz) y añadido a esto su sanidad física (queda sana de tu azote). Dios nos sana desde adentro hacia afuera. Si haz llegado a este blog porque una enfermedad está atacando a tu vida y aún no tienes a Cristo, primero debes preocuparte de tener a Jesús, el Hijo de Dios y creer en que El puede darte una vida nueva, El quiere salvar tu alma ante todo. Pide perdón por tus pecados, dejale a El toda maldad y apártate de ella, cree que El murió en la cruz por ti y que con el mismo poder que Dios le levantó de los muertos, El también puede dar vida a tu espíritu, una vida eterna que comienza desde este instante. Al igual que a la hija de Jairo a ti te dirá: "Levántate", y El lavará todos tus pecados, te cubrirá con Su Sangre, te dejará blanco/a como la nieve y te levantará para vida eterna. Si crees, El te sellará con el Espíritu Santo y vendrá a vivir en ti, serás Su Templo. Si ya tienes al Hijo de Dios viviendo en ti, con esta Fe, puedes creer que es Todopoderoso para sanarte de cualquier enfermedad. Debes pedírselo con fe y El lo hará. Levanta las manos al Cielo y toca el borde de Su Manto, pide que derrame Sanidad por medio del Espiritu Santo, pide con FE y EL HARÁ.

"Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá." Mateo 7

El Señor te sanará desde adentro hacia afuera, quizás ya empezó a hacerlo en este instante. Se paciente, El lo hará a Sus Tiempos.

ALGO MUY IMPORTANTE

"Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería." Lucas 17


Al igual que los apóstoles debemos pedir al Señor: Auméntanos la FE. Antes de pedir por sanidad o cualquier otra cosa pidamos más FE, y todo nos será posible porque nada hay imposible para Dios.

No te dejes derribar por los dardos de incredulidad que lanzará el maligno sobre ti porque su misión es impedir que las personas le den la Gloria a Dios. Haz caso omiso y deja crecer fuerte y radiante esa semilla de fe que Dios ha sembrado en ti, dejando que el Poder del Espíritu Santo la rocíe cada día.

Que el Señor los bendiga, guarde y guíe =)

A El sea la gloria, la honra y el poder!

con amor, Vale

"Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis" Mateo 21.22

1 comentario:

  1. pido oarcion por salud empleo propseridad en todo marcelo pastor sanchez

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