martes, 21 de junio de 2011

El Señor nos alerta



Hace aproximadamente un año atrás hubo una Palabra del Señor que me ha marcado en mi andar:

"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida" Proverbio 4.23

En un principio me parecía algo muy poético, un bello proverbio. Pero con el tiempo empezó a tomar un significado importante en mis oraciones diarias. Es maravilloso cuando Su Palabra empieza a formar parte de nuestra vida, cuando empezamos a experimentarla, cuando la hacemos nuestra.

¿Que significa guardar el corazón?El corazón es el centro de vida de cada persona, si éste falla, morimos. El otro día escuché un audio de Vernon Mcgee que decía que Salomón, el escritor de proverbios, salmos y eclesiastés; hablaba sobre el corazón como el órgano vital mucho antes de que la misma ciencia lo estudiara; recordemos que Salomón fue el hombre más sabio de toda la tierra porque le pidió sabiduría a Dios y El le concedió su pedido.

Cuando Dios nos habla del corazón, esto comprende a todo lo que la persona es en su interior. Comprende los pensamientos y los sentimientos. Este mismo proverbio me lleva a entender que: debo poner los ojos en las cosas celestiales y no en las terrenales, en Jesucristo, llevar cautivo todo pensamiento a mi Señor y derramarle toda ansiedad. Qué ironía, la de Salomón, que él mismo escribió este proverbio y dejó que su corazón se llenara de idolatría, y se alejara de los caminos del Señor.
Cuando dejo que las cosas terrenales ocupen el espacio que le corresponde a Dios ; ahí es cuando los signos vitales de mi vida empiezan a fallar.
Cuando me alejo de la oración, cuando no le pido ayuda a mi Señor, mi fe empieza a caer y mi corazón a dar latidos cada vez más pausados.
Cuando dejo que los problemas me agobien y que el enemigo ponga en mi mente pensamientos que me culpan, condenan o lastiman; ahí pierda la paz y viene el tormento.
Cuando sucede esto, me siento muy lejos de mi Señor, de Su Presencia, aunque sé que El siempre está conmigo y lo estará hasta el fin del mundo; ahí es cuando dejo de ser libre en Cristo y vuelvo a ser esclava...allí es cuando empiezo a morir lentamente, aunque ya tenga vida eterna...me abate la tristeza.
Por eso Dios que es Sabio, dejó en Su Palabra este proverbio tan especial. Guarda tu corazón porque de él mana la vida. Mi vida es Cristo. Si me alejo de El, vuelvo atrás y empiezo a marchitarme como una flor. Pero El es fiel para hacerme recordar por medio de Su Santo Espíritu, que es lo que debo hacer para regresar. El me toma de la mano y me guía. El me susurra al oído: "Busca la paz y síguela", eso es lo que hoy mismo ha hecho. Ayudarme a encontrar la paz. El es mi paz.

Hacía días que no podía ver Su Palabra iluminada. Hoy me dió luz nuevamente. Hoy volvió a hablarme. El escuchó mi clamor, como lo hizo con David tantas veces, como lo cuenta en sus salmos. Necesitaba de El, de Su Presencia. El es muy bueno con Sus hijos.


Gracias Padre Santo porque cuando ya haz ordenado mis pasos, cuando ya me haz dado todo lo que te he pedido, cuando sanaste la enfermedad, cuando diste vida, y me doy cuenta que lo único que necesito es a ti, ahí estás con tu oído y vuelves con esa voz dulce a acompañarme para hacer que glorifique tu compañia, la luz que le das a mi entendimiento, a mi corazón para que vuelva a verte. Gracias Padre mío, tu Hijo es mi vida, en el nombre de mi amado Jesús. Amén.
Aleluya!!


Por Vale

3 comentarios:

  1. Valeria!!!! Maravilloso blog!!! Es un placer para mi haberte encontrado y seguirte,,,Bendiciones y ADELANTE!!!

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  2. Gracias hermana por dejar tu huella y por agregarme a tus favoritos!el Señor nos une por Su maravillosa Gracia!Bendiciones en este día!

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