lunes, 16 de mayo de 2011

El amor de Cristo por Su novia: la Iglesia




"3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,
10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.
11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,
12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria." Efesios 1.3-14
En éste hermoso pasaje, el apóstol Pablo, expresa todas las bendiciones espirituales de las que gozamos los hijos de Dios. Todo lo que poseemos los hijos de Dios es por el precioso sacrificio que el Padre encomendó a Jesucristo a realizar, quien lo cumplió al pie de la letra.

Los salvados por el cordero de Dios fuimos sellados con el Espíritu Santo. En el versículo 14 describe a este Sello con la palabra "arras".
En el diccionario de la real academia española se le da tres significados:

1. f. pl. Cosa que se da como prenda o señal en algún contrato o concierto.
2. f. pl. Conjunto de las trece monedas que, al celebrarse el matrimonio religioso, sirven como símbolo de entrega, pasando de las manos del desposado a las de la desposada y viceversa.
3. f. pl. Der. Entrega de una parte del precio o depósito de una cantidad con la que se garantiza el cumplimiento de una obligación.


Esto me lleva a pensar en la relación que Cristo tiene con su novia, la cual es la Iglesia. Desde antes de la fundación del mundo, ya pensaba en ella. Se sacrificó hasta la muerte por ella. En la cruz del Calvario, seguramente soportó todo sufrimiento pensando en el nombre de cada uno de los invitados a las bodas, en su mirada debe haber habido una increíble expresión de amor por cada uno de nosotros. En el salmo 22 dice que Su corazón, al igual que la cera, se derritió en medio de sus entrañas. ¡Con cuán inmenso amor nos haz amado, Señor nuestro!



El Señor Jesucristo ha hecho un depósito, ha pagado con Su vida, aquella deuda que era imposible de pagar por nosotros mismos. Fue el sacrificio agradable a Dios. La garantía que nos dejó es el Espíritu Santo que vino a vivir adentro de cada creyente, por medio del cual estamos unidos a Dios. Este Sello Sagrado, dice con gemidos indecibles, junto a la Desposada: Ven, Amado Nuestro, Ven a Celebrar las bodas! Y toda la creación gime a una esperando la manifestación de los hijos de Dios, esperando el día de Redención, esperando la Segunda Venida del Señor Jesucristo para glorificar a Sus Hijos, para hacerlos perfectos como El. Este encuentro con Su Esposo es el anhelo de la Novia.



Hermanos en Cristo, santifiquemos a Dios en nuestros corazones, y seamos dignos a Cristo; dándole una Novia pura y sin mancha como El se merece; porque El es puro y sin mancha, perfecto y sin pecado.



Y si aún no perteneces a la Iglesia, al cuerpo de Cristo, puedes unirte bebiendo gratuitamente del agua de la vida. Busca la Salvación que Cristo a puesto a disposición para todos. Arrepiéntete y cree que Jesús es el hijo de Dios, que ya pagó por tus pecados en esa cruz, que pensó en ti desde antes que el mundo fuera creado, entrégale tus pecados y El será tu Señor, el Señor de tu vida, el novio perfecto de la iglesia de Dios. Llama a Jesús y dile: Ven!




"Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" Apocalipsis 22.17




Gracia Padre por ésta garantía que nos das, que forma parte de esa promesa que nos haz hecho a tus hijos. Tú prometiste que vendría el Consolador, el Espíritu Santo, que no nos dejarías solos cuando Tu hijo ascendiera a los cielos. Lo haz cumplido. Por eso confiamos más que nunca que volverás a buscarnos. Gracias Papá por tan preciosas promesas en el nombre de tu Santo Hijo Jesús. Amén.


Por Vale

2 comentarios:

  1. Hola Hermana Que Dios Bendiga La Labor Que Con Amor Haces. Jesus Guie Tus Pasos Siempre. Te Invito Al Blog Que Dios Me Permitio Realizar http://jesussigotuspasos.blogspot.com Te He Agregado A Mi Blog Para Que Todos Disfruten Del Tuyo. Un Gran Abrazo En Cristo Jesus. Amen

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  2. Hola Que Jesus Guie Siempre Tus Pasos. Hermana Gracias Por Tomarte El Tiempo Para Visitarme Gracias. Dios me Esta Regalando El Conocer Hermanos En Todas Partes Del Mundo Es Gratificante Poder Contar Contigo. Un Gran Abrazo Y Que Jesus Sea Siempre El Timon De Nuestra Vida. Toda Gloria Poder Y Honra A Nuestro Senor JesuCristo. Amen Y Amen.

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