viernes, 5 de noviembre de 2010

Crecimiento espiritual




"..desead, como niños recién nacidos, la leche
espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para
salvación"
1Pedro 2.2




En la vida cristiana, existe una etapa legítima de recién nacido. Se puede ser un niño legítimamente, que desee la leche espiritual, a ésta etapa Dios la llama niños recién nacidos.



"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
Mas tenga la
paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte
cosa alguna."
Santiago 1.2-4

La paciencia perfecciona el carácter cristiano, y si permanecemos en la prueba nuestra vida cristiana es fortalecida, crecemos, y maduramos hasta alcanzar el propósito deseado para Dios en nosotros.

La queja y el llanto ante la menor provocación es una reacción de inmadurez, es la forma como los cristianos inmaduros se comportan ante la provocación.

La razón de la prueba es obtener paciencia, la reacción a la prueba es el gozo, el recurso durante la prueba es la oración y la recompensa es la corona de vida, la alabanza del mismo Dios.



"Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios
no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
sino que cada uno es
tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
Entonces
la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado,
siendo consumado, da a luz la muerte."
Santiago 1.13-15


No tenemos derecho a culpar a Dios por nuestros pecados, ni por nuestras tentaciones, Dios nunca predestina a un cristiano para cometer pecado. Culpar a Dios por nuestro pecado es un error.

Deberíamos ser cuidadosos de aquello que vemos, leemos, y también de aquello que escuchamos, porque lo que vemos y escuchamos crea un deseo en nosotros.

No podemos poner los ojos en las cosas de este mundo, debemos darnos vuelta, porque esto conduce al hijo de Dios a la tentación, y continuar mirando las cosas del mundo nos arrastra a un deseo creciente e intenso, que nos llevará a concebir el pecado.

Santiago 1:17 dice: “Toda dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto”; Santiago se refiriere aquí a la verdad de Dios escrita, el contenido de la Biblia.

Venir a la Palabra de Dios con un corazón hambriento significa confesar cada pecado conocido y secreto, y desechar toda inmundicia y toda abundancia de malicia, y recibir aquella Palabra con anhelo.

Aquellos que se acercan a la Biblia con una actitud crítica, encontrarán solo en la biblia aquello que están buscando. Pero esto es marca de inmadurez, y no es la forma correcta de responder a la Palabra de Dios y así la persona no crecerá en la Gracia de Dios.


"Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace".

Santiago 1:25 describe la actitud correcta que debe tener e cristiano frente a la Palabra de Dios. El versículo describe al hijo de Dios que lee la Biblia no con una mirada casual, ni curiosa, ni crítica, sino con una investigación, con una actitud cuidadosa y mira en la perfecta ley y persevera en ella, no es un oidor olvidadizo, sino que pone en práctica la verdad que lee u oye en la Palabra de Dios, y esto es una evidencia de madurez.

En Santiago capítulo 3, tenemos todo un capítulo con el tema de la lengua.




3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que
recibiremos mayor condenación.
3:2 Porque todos ofendemos muchas veces. Si
alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar
todo el cuerpo.
3:3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los
caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.
3:4 Mirad
también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son
gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.
3:5 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes
cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!
3:6 Y la
lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros
miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella
misma es inflamada por el infierno.
3:7 Porque toda naturaleza de bestias, y
de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la
naturaleza humana;
3:8 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un
mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
3:9 Con ella
bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están
hechos a la semejanza de Dios.
3:10 De una misma boca proceden bendición y
maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
3:11 ¿Acaso alguna fuente
echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
3:12 Hermanos míos, ¿puede
acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente
puede dar agua salada y dulce.


Aquel que no ofende en palabras y que es capaz de refrenar y controlar sus palabras es un varón perfecto, maduro, esto es señal de desarrollo espiritualmente de madurez.

La lengua tiene el poder de contaminar y algunos cristianos hacen eso, pero también la lengua puede bendecir a nuestro Dios y Padre, si la lengua hace estas dos cosas juntas eso es inmadurez, y es la evidencia de la falta de crecimiento en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo.




del audio 51200 del Dr Lemann Strauss denominado: "Como determinar el crecimiento y la madurez", presentado en la bbn (http://www.bbnradio.org/wcm4/bbnbispanish/InstitutoB%c3%adblico/CursosDisponibles/tabid/2523/CourseID/395/Default.aspx)




Espero les sea de gran bendición como lo ha sido para mi. Que Dios los bendiga!

1 comentario:

  1. Te feclidito y Dios te siga bendiciendo grandemente.
    Tu blog es excelente.

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